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Cardenal Luis Cabrera, OFM. destaca la importancia de escuchar y acompañar a las familias

15 Octubre 2026
Cardenal Luis Cabrera, OFM. destaca la importancia de escuchar y acompañar a las familias

El encuentro internacional por los diez años de Amoris laetitia , celebrado en el Vaticano, llamó a fortalecer una pastoral familiar basada en la escucha, el discernimiento y la misericordia, capaz de responder a los desafíos actuales del matrimonio y la vida familiar.

Quito, 15 de octubre de 2026. «La tarea de los pastores no es principalmente juzgar a las familias, sino escucharlas». Esta reflexión, compartida durante el encuentro internacional por los diez años de la exhortación apostólica Amoris laetitia , resume uno de los principales desafíos de la Iglesia en su misión de acompañar a los hogares en las realidades del mundo actual.

El encuentro, titulado «Diez años de Amoris laetitia: Proclamando el Evangelio con las familias hoy» , se desarrolló en el Vaticano del 7 al 14 de octubre y reunió a obispos, sacerdotes, expertos y matrimonios para reflexionar sobre la recepción de este documento del papa Francisco y los desafíos que enfrentan las familias en distintos contextos sociales y culturales.

En la rueda de prensa de clausura participó el Cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, OFM. Arzobispo de Guayaquil, quien compartió su perspectiva sobre la importancia de que los frutos de estas jornadas contribuyan al fortalecimiento de las comunidades eclesiales en todo el mundo.

Escuchar para acompañar mejor

A diez años de la publicación de Amoris laetitia , la Iglesia continúa profundizando en la necesidad de una conversión pastoral que permita acercarse a las familias desde la escucha, el discernimiento y la misericordia.

Durante las jornadas se destacó que acompañar no significa limitarse a ofrecer respuestas inmediatas, sino comprender las circunstancias de cada persona, reconocer sus dificultades y ayudarla a descubrir caminos de crecimiento y esperanza.

En este sentido, el arzobispo Philippe Bordeyne, presidente del Instituto Teológico Pontificio Juan Pablo II para las Ciencias del Matrimonio y la Familia, explicó que la escucha de las familias permite comprender mejor sus experiencias y encontrar formas concretas de acompañamiento pastoral.

También compartió el testimonio de una familia que, pese a continuar enfrentando una dificultad cotidiana, había aprendido a afrontarla de una manera diferente gracias al diálogo con un sacerdote. Esta experiencia refleja cómo la cercanía pastoral puede abrir caminos de transformación, incluso cuando los problemas no se resuelven de inmediato.

La reflexión invita a las comunidades cristianas a crear espacios de confianza en los que las familias puedan expresar sus inquietudes sin temor a ser juzgadas y encontrar acompañamiento para discernir sus decisiones.

Responder a los desafíos de las familias de hoy

El encuentro permitió analizar los cambios sociales, culturales y económicos que inciden en la vida matrimonial y familiar. Entre los temas abordados estuvieron la fragilidad de las relaciones, las dificultades económicas, la convivencia de las parejas y los obstáculos que encuentran muchos jóvenes para construir un proyecto de vida en común.

La precariedad laboral, las dificultades para acceder a una vivienda y los costos asociados al matrimonio pueden influir en las decisiones de quienes desean formar una familia. A estas circunstancias se suman los temores, las heridas afectivas y la incertidumbre ante el compromiso a largo plazo.

Frente a esta realidad, se subrayó la importancia de acompañar a los jóvenes en el descubrimiento de su vocación al matrimonio, ayudándolos a comprender el valor del amor, la fidelidad, la responsabilidad compartida y la construcción de un proyecto de vida fundamentado en el compromiso.

Las reflexiones también recordaron que la doctrina social de la Iglesia ofrece criterios para comprender las transformaciones de la sociedad y discernir respuestas pastorales adecuadas a cada realidad.

Una Iglesia cercana que protege a los más vulnerables

Otro de los asuntos destacados fue la necesidad de ofrecer ayuda espiritual y concreta a las familias que atraviesan situaciones de violencia y maltrato en el hogar.

Los participantes insistieron en la importancia de actuar oportunamente, proteger a los niños y a las personas vulnerables, y reducir el estigma que puede acompañar a quienes buscan ayuda en momentos de dificultad.

Esta responsabilidad exige que las comunidades eclesiales fortalezcan sus capacidades de escucha, acogida y acompañamiento, promoviendo entornos seguros y favoreciendo, cuando sea necesario, el acceso a apoyo especializado.

Asimismo, se compartieron experiencias de familias que contribuyen a construir la paz mediante la acogida de personas migrantes y el compromiso con su entorno. De esta manera, se destacó que la vocación familiar no se limita a las relaciones dentro del hogar, sino que también puede expresarse en la vida social, económica y comunitaria.

Oración, comunión, formación y misión.

Durante la rueda de prensa, el Cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, OFM. destacó cuatro dimensiones importantes de la vida de los hogares: oración, comunión, formación y misión .

Estas dimensiones ayudan a comprender la familia como un espacio de encuentro con Dios, crecimiento en la fe, aprendizaje mutuo y servicio a los demás. A través de la oración, los hogares fortalecen su relación con Dios; mediante la comunión, cultivan vínculos de amor y fraternidad; con la formación, profundizan en su vida cristiana, y por medio de la misión, llevan el Evangelio a sus ambientes cotidianos.

El Cardenal también expresó su deseo de que los frutos del encuentro beneficien a las comunidades de todo el mundo. Esta perspectiva pone de relieve la importancia de que las reflexiones no permanezcan únicamente en el ámbito del diálogo, sino que se traduzcan en iniciativas pastorales concretas en las Iglesias locales.

Las familias, por tanto, no son solamente destinatarias de la acción evangelizadora, sino protagonistas de la misión de la Iglesia. Su testimonio de fe, solidaridad y compromiso contribuye a construir comunidades más fraternas y abiertas a las necesidades de los demás.

Renovar el compromiso con la pastoral familiar

Como fruto de las jornadas, los participantes trabajaron en un documento de síntesis que recoge las principales reflexiones del encuentro. Entre los temas centrales se encuentran los cambios que atraviesan el matrimonio y las familias, la fragilidad humana y el acompañamiento de los jóvenes en el descubrimiento de su vocación matrimonial.

El encuentro concluyó con una invitación a seguir profundizando en las enseñanzas de Amoris laetitia ya promover nuevas respuestas pastorales ante las preguntas que surgen en la vida de las familias.

A diez años de su publicación, esta exhortación apostólica continúa invitando a la Iglesia a reconocer la riqueza y los desafíos de cada hogar, fortalecer la cercanía entre pastores y familias y promover comunidades capaces de escuchar, acompañar y discernir.

Para la Iglesia, caminar junto a las familias significa reconocer sus dificultades, valorar sus capacidades y ayudarlas a descubrir la presencia de Dios en la vida cotidiana. Es también renovar el compromiso de anunciar el Evangelio con esperanza, misericordia y respeto por la dignidad de cada persona.

Fuente: Vatican News – Encuentro sobre Amoris Laetitia